Línea educativa de la escuela
Nos encontramos en una etapa en la que el niño experimenta grandes cambios en su evolución, ya que comienza a explorar su entorno, a relacionarse con los demás y a utilizar estilos de comportamiento más autónomos.
Se parte del principio de que los primeros años de la vida Infantil constituyen un momento básico para potenciar el desarrollo global de los niños. De esta manera, las necesidades asistenciales reciben una respuesta educativa a través de profesionales, favoreciendo la adquisición y el desarrollo de los primeros hábitos y actitudes.
Se atenderá el desarrollo del lenguaje, el conocimiento y progresivo conocimiento de su propio cuerpo, el juego y el movimiento, la convivencia con los demás, el descubrimiento de entorno, el desarrollo de sus capacidades sensoriales, el equilibrio y desarrollo de su afectividad, y adquisición de hábitos de vida saludables.
Para facilitar este transito, es esencial que el niño se sienta protegido y seguro en el contexto en que se encuentra y con los adultos con que se relaciona.
El juego es un elemento esencial para el desarrollo Infantil. Tiene gran importancia como actividad física liberadora de energía y para el equilibrio emocional. Contribuye al desarrollo del lenguaje y a la elaboración del pensamiento.
El profesional encargado del cuidado de estos niños debe cuidar que las experiencias sean ricas, estimulantes, satisfactorias en si mismas, que fomenten cualidades como la atención, el respeto a los otros y la colaboración.
Las rutinas de la vida diaria marcaran la organización del tiempo que permanezcan los niños en el centro, ya que la regularidad proporciona seguridad a los niños.













